Una colcha raída de la cama de su infancia, un machacador de patatas, una carpeta de poemas y un montón de papeles. Ese fue el legado de Susan Dillingham que su hija, Elizabeth Hanks ―también hija del actor Tom Hanks―, encontró revolviendo entre sus cosas en 2019, 17 años después de fallecer por un cáncer de pulmón. Y entre todos esos papeles apareció un diario rojo con un contenido inesperado. “No era un diario con fechas, sino más bien un flujo de conciencia, arrebatos de lo que le ocurriría. Y luego leí su descripción de cómo su padre cometió un horrible crimen”, relata en una entrevista con People la única hija del actor estadounidense ―que tiene otros tres hijos varones; ella y Colin nacidos de su primer matrimonio con Dillingham―. El crimen que describe su madre en las páginas del diario “es presenciar cómo su padre violaba, asesinaba y devoraba a una niña”, según cuenta Hanks en su nuevo libro, The 10: A Memoir of Family and the Open Road (Los 10: Memorias de la familia y la carretera), que surgió a raíz de este descubrimiento. Dillingham, que estuvo casada con Tom Hanks de 1978 a 1987 y tuvo dos hijos con él ―Elizabeth, de 42 años, y Colin, de 47—, luchó durante gran parte de su vida contra adicciones y problemas de salud mental, y su hija quería descubrir si había “una pizca de verdad” en las barbaridades que había escrito en ese cuaderno sobre su abuelo materno, John Raymond Dillingham, fallecido en 1981. En busca de esas respuestas, emprendió un viaje durante seis meses en una camioneta prestada por Tom Hanks y condujo desde Los Ángeles hasta Palatka, en Florida, donde una vez vivió la familia de su madre. Ahora comparte su odisea en este nuevo libro que llega a las librerías el próximo 8 de abril. “Si algo del diario rojo es cierto, donde leí sobre mi abuelo violando y asesinando, entonces mi madre nunca tuvo una oportunidad”, fue la premisa de la autora, según un adelanto exclusivo del libro publicado por People.Más informaciónEn su viaje por carretera de 2019, Hanks contactó con uno de sus tíos para saber más sobre la infancia de su madre. “Describió una infancia en la que alguien fácilmente podría haber caído en el abandono. Y describe a mi madre como alguien que, de alguna manera, se encontraba fuera de lugar y que estaba afectada por algo que no entendía”, explica en las páginas de The 10: A Memoir of Family and the Open Road. Esto le hizo plantearse que quizás su madre había estado escribiendo sobre sí misma y lo que contaba en el diario se basaba en metáforas: “Es muy posible que lo que describía fuera una destrucción de su propia infancia. Que lo que describe realmente le haya sucedido. Que se sintió como si la asesinaran y devoraran, y lo que realmente describe es abuso a manos de su padre”.Así que el viaje se convirtió en una excusa para aprender más sobre esa mujer que murió a los 49 años y de la que su padre se enamoró cuando ambos estudiaban Interpretación en la Universidad Estatal de Sacramento. “Mi padre quedó traumatizado por su infancia, el divorcio de su familia y la constante rotación de padrastros y hermanos”, escribe sobre el actor de Forrest Gump o Salvar al soldado Ryan, ahora de 68 años. “El amor que existía entre mis padres es el de dos niños heridos que intentan salir de un pozo juntos”, explica su hija durante su entrevista con la publicación estadounidense.Ese amor no duró mucho. La pareja de actores ―ella actuó en papeles secundarios bajo el nombre de Samantha Lewes― se divorció después de cinco años de matrimonio. Al principio, Susan tenía la custodia principal y Tom visitaba puntualmente a sus dos hijos los fines de semana o durante las vacaciones. Pero, con el tiempo, la vida familiar se volvió cada vez más tensa, sobre todo después de que Susan se mudara con ellos a Sacramento sin avisar al intérprete. Según cuenta ahora su hija, fue entonces cuando la salud mental de su madre se deterioró. “Los gritos eran más aterradores. La comida era más irregular. La frecuencia con la que rezaba y le hablaba a Dios en voz alta era cada vez mayor. Antes podía mantener la compostura en público. Eso se acabó muy rápido”, se sincera con People.Tom y Elizabeth Hanks por las calles de París en 1994.ARNAL (Gamma-Rapho via Getty Images)Todo lo que cuenta ahora en el libro se lo calló mientras sucedía. No advirtió ni siquiera a su padre, quien ya se había casado con su mujer actual, la actriz Rita Wilson, con quien tiene otros dos hijos ―Truman, de 29 años, y Chet, de 34―. “Como era tan joven, la verdad es que no delataba a mi madre. Era su protectora, la guardiana de sus secretos”, confiesa a la revista. La situación llegó a un punto crítico justo antes de que cumpliera 14 años, cuando Elizabeth cuenta que el abuso se volvió físico: su madre la golpeó en la cara, lo que hizo que Tom obtuviera la custodia principal. Aun así, hubo visitas de verano con su madre y en 1996 Susan llevó a Elizabeth a Palatka a visitar a unos familiares. Esa fue la primera vez que la hija menor de Hanks y Dillingham vio una foto de su abuelo materno. “¿Es este tu padre?”, le preguntó a su madre. “Sí”, respondió ella. Y salió de la habitación, según recuerda en la entrevista.Al final no ha conseguido resolver el misterio sobre su abuelo. “Aunque pudiera demostrar de manera concluyente lo que hizo o no hizo, eso no devolvería la cordura a mi madre”, cuenta Elizabeth a People. Dice que comprenderlo a él no le ayuda a comprender a su madre, así que prefiere dejarlo en la sombra. Pero el viaje no fue en vano, según comenta. Al volver a casa, 8.000 kilómetros después, asegura que se sintió agradecida: “Me había hecho un regalo enorme: tiempo para pensar en mi madre”.

El viaje de Elizabeth Hanks, hija de Tom Hanks, en busca de la verdad de su familia: “El amor entre mis padres fue el de dos niños heridos” | Gente
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