Luis Eduardo López Rosero, el contratista que se quedó con el contrato para la venta de 40 carrotanques a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), recibió una inmunidad parcial por los actos de corrupción cometidos en esa negociación.Así se conoció este viernes, cuando un juzgado de Bogotá avaló el principio de oportunidad al que López llegó con la Fiscalía, que lo librará de pagar cárcel por el delito de interés indebido en la celebración de contratos.Cuando estalló el escándalo de la compra de 40 carrotanques por 46.800 millones de pesos, los reflectores se pusieron sobre Luis Eduardo López, pues postuló irregularmente a tres empresas suyas -con distinto representante legal- para quedarse con el jugoso contrato. Los 40 carrotanques fueron comprados a la empresa Impoamericana Roger SAS. Foto:Archivo particularEn el transcurso de la investigación -y de las mismas declaraciones que él entregó para obtener un beneficio jurídico- se demostró que Olmedo López y Sneyder Pinilla, exdirectivos de la UNGRD, le dieron información privilegiada de esa contratación, lo que lo llevó a ajustar su propuesta a la medida de lo que pedían. Sumado a ello, ofreció dádivas e incurrió en elevados sobrecostos. Tras ser señalado como uno de los más beneficiados, el contratista decidió negociar con la Fiscalía y empezó a dar detalles de otros involucrados. De hecho, tras la luz verde a su principio de oportunidad, se comprometió a declarar en contra de otros procesados, mientras que a la par ha venido devolviendo los 7.722 millones de pesos que le dejó el negocio ilegal. Olmedo López y Luis Eduardo López. Foto:CortesíaEl principio de oportunidad por seis eventos en los que participó Luis Eduardo López regirá por tres años, durante los cuales se suspenderá la persecución del delito si cumple con lo ya acordado con las fiscales María Cristina Patiño y Andrea Muñoz. No obstante, la inmunidad es parcial porque por otros cuatro delitos llegó a un preacuerdo que, de concretarse, lo llevará a ser condenado y a pagar la pena en prisión. Los cargos que negoció por esa vía son concierto para delinquir, peculado por apropiación propio y en favor de terceros, falsedad ideológica en documento público, y falsedad en documento privado. Este mismo viernes, otro juzgado aceptó el preacuerdo al que llegó Sneyder Pinilla, exsubdirector de la UNGRD, convirtiéndose en el primer condenado por este escándalo.Carlos López – Justicia – @CarlosL49 – carben@eltiempo.com

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